Environment: development - some app functions may not work in this environment. Be sure to change to 'production' in the .env file when launching.

Devocionales

La razón de ser de Jesús

Charles Martin

2 de Noviembre de 2026

This devotion is available in English
Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, Juan 1:12 (NBLA)
Encouragement for Today Daily Share Image

El primer día de enero de 2025. Al amanecer. Me encontraba sentado solo junto a la hoguera de nuestra granja. Con la Biblia en el regazo. Miraba hacia atrás. Miraba hacia adelante. Intentando escuchar.

Conozco al Señor desde hace mucho tiempo. Sin embargo, por alguna razón, mientras estaba sentado allí, sentí que lo oí preguntar, no audiblemente, pero a modo de impresión, ¿cuándo piensas en mí, lo haces pensando en Mí como tu Padre? 

No respondí a la ligera. Hasta que al fin dije, «sí, Señor».

Unos segundos después. ¿Estás seguro?

Me di cuenta de que, si realmente lo conocía como Padre, me comportaría como un Hijo. Como un heredero. Pero no lo hago.

Luego me dijo, si Yo soy quien digo que soy, y tú eres quien Yo digo que eres, ¿en qué nos convierte eso?

Considerando todo lo que conozco sobre mi propio corazón, puedo concluir que le amo. Y, sin embargo, esto nunca se me había ocurrido.

Sus palabras fueron una ofrenda, no una reprimenda. Él no estaba apuntándome ni oprimiendo mi pecho con un dedo señalador, sino que sostenía mis hombros en un abrazo. No estaba decepcionado conmigo por llamarle “Señor”. Ese es Su nombre (Éxodo 34). Pero es posible conocerlo como Señor y no conocerlo como Padre. Esa es la vida de un esclavo, no de un hijo.

Pasé el año siguiente escudriñando Su Palabra.

Lo que más me sorprendió fue cuántas veces Jesús habla acerca del Padre. Más de 165 veces. Más que de cualquier otro tema. Él está intentando decirnos algo.

Déjame preguntarte algo. En tus propias palabras, ¿cuál es la razón de ser de Jesús?

La mayoría de nosotros respondemos algo así como: salvar a los pecadores, hacer expiación, derramar Su sangre, apaciguar la ira de Dios, destruir las obras del diablo, rescatar a la humanidad, liberar a los cautivos, quitar los pecados del mundo, asegurar una redención eterna.

Y sí, Jesús definitivamente hizo todas estas cosas, y doy gracias a Dios por lo que Él hizo. Pero todo esto describe lo que hizo, no el porqué. Jesús hizo el “qué” por un “porqué”.  

¿Por qué razón el Hijo unigénito de Dios sufrió una muerte brutal no solo por nosotros, sino en nuestro lugar, sobre todo cuando somos tan culpables como el pecado mismo? ¿Fue solo para salvarte del infierno? No lo creo. Y Jesús tampoco lo creía.

Si te estuvieras ahogando y alguien viniera a rescatarte, lógicamente entonces, te sacaría del agua. Pero ¿luego qué? ¿Te lanzaría a otro cuerpo de agua? No. Te llevaría a algún sitio. Has sido rescatado de un lugar para ser llevado a otro.

Entonces, ¿cuál es realmente la razón de ser de Jesús? La respuesta es simple. Profunda. Desoladora. Desgarradora. 

Jesús no se limitó a salvarnos de algo. Nos salvó para Alguien: el Padre.

La respuesta a la pregunta que el Padre hizo junto a la hoguera es la misma que Jesús ofrece a través de todos los Evangelios. Si Él es quien dice ser, y nosotros somos quien Él dice que somos, entonces ya no somos esclavos. Somos Sus hijos e hijas. Herederos.

Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre (Juan 1:12). 

La ruptura que ocurrió en el jardín, la relación que se perdió con el Padre, los paseos íntimos en la frescura matutina, nuestra oportunidad e invitación a llamarlo “Abba”, todo ello fue puesto a disposición en la Cruz. Nos fue devuelto. Restaurado.

El Padre es el destino. Siempre lo ha sido. Jesús vino para llevarnos a casa.

El Padre te está pidiendo la mano. Todo lo que tienes que hacer es extenderla, sujetarlo y caminar con Él desde la muerte hacia la vida. De esclavo a libre. De huérfano a heredero. De afuera hacia adentro. De roto a completo. De rechazado a aceptado. De rebelde a hijo. De estar lejos del camino, a completamente estar de vuelta en casa. Del frío y la soledad a los brazos del tu Padre. Cuando lo hagas, todo cambiará. 

Padre, en el poder de Tu Espíritu Santo, a través de las palabras de Tu Hijo, por favor revélate a mí. En el Nombre de Jesús, Amén.

Las secciones siguientes pueden contener enlaces de contenido solo en inglés.

RECOMENDAMOS

Si estás anhelando experimentar el corazón que Dios el Padre tiene por ti, pide el nuevo libro de Charles Martin, The Reason for Jesus: Why Did God the Father Ransom You?, o consigue un ejemplar firmado para ti o para algún ser querido.

CONÉCTATE

 

Descarga la guía gratuita de conversación y reflexión, un complemento perfecto para este tiempo de Adviento que te acompañará en el viaje desde el pesebre hasta la cruz, para que descubras lo que la verdadera razón de ser de Jesús significa para ti.

PROFUNDICEMOS

Isaías 9:6, Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, Y la soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (NBLA)

Juan 17:24-26, »Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde Yo estoy, para que vean Mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Oh Padre justo, aunque el mundo no te ha conocido, Yo te he conocido, y estos han conocido que Tú me enviaste. Yo les he dado a conocer Tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y Yo en ellos». (NBLA)

Cuando piensas en Dios, ¿piensas en Él como tu Padre? ¿Por qué sí o por qué no? ¡Nos encantaría saber de ti; comparte con nosotros en los comentarios! 

© 2026 por Charles Martin. Todos los derechos reservados.

Proverbs 31 Ministries agradece a W Publishing Group por su patrocinio del devocional de hoy.
Haz clic aquí para ver nuestra política sobre los enlaces de terceros.


NUESTRAS CREENCIAS

Si la vida se siente increíblemente difícil, haz clic aquí para acceder a nuestros recursos de consejería y asesoramiento.


Al asociarte con nosotras en Proverbs 31 Ministries, estás cumpliendo la gran comisión de amar a Dios, amar a la gente y alcanzar al mundo con la esperanza de Jesús. Tu generosidad realmente marca toda la diferencia.

Todas las donaciones son deducibles de impuestos en EEUU, y el 100% es invertido en el ministerio.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

Únete a la conversación