Comiendo a gusto y agradecida
Kate Horney
Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Dios y la oración. 1 Timoteo 4:4-5 (NBLA)
y le preguntó: —Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas? Génesis 16:8a (NVI)
A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del SEÑOR, que hizo el cielo y la tierra. Salmo 121:1-2 (NVI)
y como [Enoc] anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó. Génesis 5:24 (NVI)
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Oh SEÑOR, roca mía y Redentor mío. Salmo 19:14 (NBLA)
No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”. Isaías 41:10 (NBLA)
Pero algo más me viene a la memoria, lo cual me llena de esperanza: Por el gran amor del SEÑOR no hemos sido consumidos y su compasión jamás se agota. Lamentaciones 3:21-22 (NVI)
El ángel del SEÑOR acampa alrededor de los que le temen, Y los rescata. Salmo 34:7 (NBLA)
Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. Salmo 143:8b (NVI)
Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. Efesios 4:25 (NVI)
Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo. 2 Corintios 10:5 (NVI)
Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Dios y la oración. 1 Timoteo 4:4-5 (NBLA)
Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, Juan 1:12 (NBLA)
Una vez más Jesús se dirigió a la gente y dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12 (NVI)
Josué, que acampaba cerca de Jericó, levantó la vista y vio a un hombre de pie frente a él, espada en mano. Josué se acercó y preguntó: —¿Es usted de los nuestros o del enemigo? Josué 5:13 (NVI)