Un nombre extraordinariamente poderoso
Lisa Harper
»Por lo tanto, que todos en Israel sepan sin lugar a dudas, que a este Jesús, a quien ustedes crucificaron, ¡Dios lo ha hecho tanto Señor como Mesías!». Hechos 2:36 (NTV)
Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10 (NVI)
María respondió: —Soy la sierva del Señor. Que se cumpla todo lo que has dicho acerca de mí. Y el ángel la dejó. Lucas 1:38 (NTV)
El que está sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas». Apocalipsis 21:5a (NBLA)
Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche». Génesis 1:5a (NTV)
Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ese fue el día en que descansó de toda su obra de creación. Génesis 2:2-3 (NTV)
Y bienaventurada la que creyó que tendrá cumplimiento lo que le fue dicho de parte del Señor» Lucas 1:45 (NBLA)
Sé que el SEÑOR siempre está conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado. Salmo 16:8 (NTV)
El SEÑOR es mi pastor, Nada me faltará. Salmo 23:1 (NBLA)
«¡Tengan ánimo; soy Yo, no teman!». Marcos 6:50b (NBLA)
Al oír esto, Jesús les dijo: «Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores». Marcos 2:17 (NBLA)
»Por lo tanto, que todos en Israel sepan sin lugar a dudas, que a este Jesús, a quien ustedes crucificaron, ¡Dios lo ha hecho tanto Señor como Mesías!». Hechos 2:36 (NTV)
Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Dios y la oración. 1 Timoteo 4:4-5 (NBLA)
Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, Juan 1:12 (NBLA)
Una vez más Jesús se dirigió a la gente y dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12 (NVI)