Un nombre extraordinariamente poderoso
Lisa Harper
»Por lo tanto, que todos en Israel sepan sin lugar a dudas, que a este Jesús, a quien ustedes crucificaron, ¡Dios lo ha hecho tanto Señor como Mesías!». Hechos 2:36 (NTV)
¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el SEÑOR, porque el SEÑOR DIOS es la Roca eterna. Isaías 26:3-4 (NTV)
El corazón me dice: «¡Busca su rostro!» Y yo, SEÑOR, tu rostro busco. Salmo 27:8 (NVI)
Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto. Y no solo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo. Romanos 8:22-23 (NVI)
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Gálatas 5:22-23 (NVI)
Así dice el SEÑOR: «Ha hallado gracia en el desierto El pueblo que escapó de la espada: Israel, cuando iba en busca de su reposo». Desde lejos el SEÑOR se le apareció, y le dijo: «Con amor eterno te he amado, Por eso te he sacado con misericordia. Jeremías 31:2-3 (NBLA)
»La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como Nosotros somos uno … para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que Tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a Mí. Juan 17:22-23 (NBLA)
Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmo 37:4 (NVI)
Oh SEÑOR, escucha mi oración, y llegue a Ti mi clamor. No escondas de mí Tu rostro en el día de mi angustia; inclina hacia mí Tu oído; el día en que te invoco, respóndeme pronto. Salmo 102:1-2 (NBLA)
¡Que den gracias al SEÑOR por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! Salmo 107:8 (NVI)
Fíjate en mi aflicción y en mis penurias, y borra todos mis pecados. Salmos 25:18 (NVI)
»Por lo tanto, que todos en Israel sepan sin lugar a dudas, que a este Jesús, a quien ustedes crucificaron, ¡Dios lo ha hecho tanto Señor como Mesías!». Hechos 2:36 (NTV)
Porque todo lo creado por Dios es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Dios y la oración. 1 Timoteo 4:4-5 (NBLA)
Pero a todos los que lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en Su nombre, Juan 1:12 (NBLA)
Una vez más Jesús se dirigió a la gente y dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12 (NVI)